domingo, 31 de enero de 2010

Una estrella sonriente

Anoche miraba al cielo, y había una luz más especial. Una nueva estrella brillaba reluciente en el firmamento. Otra nueva estrella para formar esa corona de amor, grande y resplandeciente, que en secreto están construyendo en la Gloria, para sorpresa de un pueblo, de tu pueblo. No pudistes esperar a junio, estabas deseando con impaciencia conocer qué era eso de la corona de estrellas, y ahora ya eres una de ellas.
Cuando ayer tarde te dábamos el "hasta luego", alguien hablaba de tu eterna sonrisa. Eterna sonrisa de niña eterna, porque eras siempre una niña, aunque fueran pasando las primaveras. Una niña eterna que vivía con la eterna sonrisa para ponerle buena cara a cada obstáculo que la vida te ponía. Y a cada zancadilla, tú una sonrisa. Cada peldaño que subir, tú más coraje. Cada contratiempo, tú más tesón.
Una niña eterna siempre resignada a la compañía ingrata de una silla de ruedas a la que Dios le puso dos alas, dos ángeles (tus hermanas) para que pudieras volar hasta el lugar más insospechado. Paseada siempre como una estrella, como una reina.
Ahora ya son otros ángeles los que te acompañan en tu vuelo celeste, y ya estarás al tanto de todo lo que por allí están formando para el 19 de junio de 2010.
Ya formas parte de la corona de estrellas, aunque tú no eres una estrella más. Eres una estrella sonriente.

1 comentario:

josa dijo...

Gracias Francisco, es precioso lo que has escrito de mi hermana.
Si estuviera entre nosotros le hubiera encantado. Con tu permiso me lo guardo. MUchas gracias Joaquina y Elisa.